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Manual de participación

Este es el punto de entrada público de un colectivo de medios. Antes de entrar, lee esto: explica qué es la plataforma, los tres caminos para participar, qué recibe un colectivo (biblioteca de archivos, salas, cuentas conectadas, directo), cómo se decide en común y qué protege el modelo de seguridad. No hace falta cuenta para leer esta página.

No es una plataforma. Es un proceso.

Decidir en colectivo. Publicar donde importa. Olvidar jamás.

Lo que borran, lo archivamos. Lo que silencian, lo transmitimos. Cada voz cuenta — y ninguna puede ser silenciada.

Los tres caminos

01Qué es esta plataforma

Un centro de operaciones para colectivos que publican: redactar, revisar, programar y sacar contenido en varias redes a la vez, mantener una biblioteca de archivos que sobrevive a los borradones y coordinar emisiones en directo.

Cada colectivo tiene su propio árbol de grupos —el colectivo y sus subcolectivos—, su propia biblioteca de archivos y su propio conjunto de salas. Todo funciona en el navegador; no hay nada que instalar.

Este manual sigue el orden en que se usa la plataforma: primero lo que recibe un colectivo (biblioteca, salas, cuentas, directo), después cómo se decide en común y cómo el contenido sube de los subcolectivos al colectivo, después el camino de quien va solo y, al final, el modelo de seguridad y dónde pedir ayuda.

02La biblioteca de archivos del colectivo

Cada grupo —el colectivo y cada subcolectivo— tiene su carpeta propia en la biblioteca compartida. La biblioteca es del colectivo, no de cada persona: quien entra en un grupo encuentra el material de ese grupo en su sitio, y el material no desaparece cuando alguien se va.

  • Archivado automático: los archivos que se mandan por las salas —una foto en la sala abierta, un clip en una sala de trabajo— quedan archivados en la carpeta del grupo, con quién lo mandó, cuándo, de qué tipo es y su tamaño comprobado. El mismo vídeo compartido cinco veces se guarda una sola vez.
  • Organizar más tarde: los archivos se pueden mover de carpeta, renombrar y reordenar cuando se quiera sin romper enlaces. Los enlaces apuntan al archivo, no a la carpeta en la que está en ese momento, así que reorganizar la biblioteca no deja enlaces muertos por detrás.
  • Compartir bajo control: un enlace de biblioteca pide ser miembro del grupo. Si un archivo tiene que salir fuera, se crea un enlace público con caducidad, y se puede revocar; revocar un enlace no borra el archivo.
  • El límite del cifrado: en una sala cifrada de extremo a extremo el servidor no puede leer lo que se envía, así que un archivo de ahí entra en la biblioteca cuando alguien del colectivo lo guarda. A partir de ese momento se organiza como cualquier otro archivo.

03Las salas: abierta, cerrada y de acogida

  • Sala abierta: pública, listada y federada. Cualquier persona desde cualquier servidor de Matrix puede entrar a hablar con el colectivo sin pedirnos cuenta, y el colectivo puede conectarla además a un grupo de Telegram para que también se participe desde allí sin cuenta de Matrix. Nunca está cifrada de extremo a extremo: el bot de archivo tiene que poder leerla para indexar lo que se comparte, así que todo lo que se escriba ahí es público.
  • Sala cerrada (producción): solo por invitación y solo en este servidor. Cifrarla no es una opción que se active: la sala nace cifrada y el servidor guarda texto cifrado. Aquí va la coordinación interna —decisiones, datos de personas, borradores— y el trabajo del día a día.
  • Sala de acogida (onboarding): solo por invitación y desechable. El bot guía publica este manual en español y en inglés; es la primera sala a la que entras y donde está la ayuda básica.

Etiqueta mínima: en la sala abierta se habla en nombre propio y se presupone que es público. La coordinación interna, los datos de personas y las decisiones van en la sala cerrada. Si algo tiene que llegar a gente de fuera, se publica en condiciones; no se copia a la sala abierta.

04Cuentas y redes conectadas

El colectivo conecta sus propias cuentas. Las credenciales son del colectivo, no de una persona, y se guardan cifradas: la base de datos nunca guarda una clave en claro, y quien se va del colectivo no se lleva el acceso.

Se pueden conectar cuentas de texto, de vídeo y de comunidad: Mastodon, Bluesky, Telegram, PeerTube, Facebook, Instagram, Threads, LinkedIn, Reddit, Twitch, Discord, Slack y otras alternativas a X. Cada cuenta se conecta una vez y el colectivo publica a través de ella; nadie tiene que entregar su contraseña personal a nadie.

Nada se publica por el mero hecho de escribirlo. El recorrido es siempre el mismo: alguien redacta un borrador, el borrador pasa por la aprobación del colectivo y solo entonces se publica o se programa. Una misma pieza puede ir a varias redes a la vez, cada una con su formato, y lo que se aprobó es lo que sale. Los borradores se pueden programar con antelación y el calendario aguanta los cambios de hora.

05El directo: sala de control y transcodificación

La sala de control funciona en el navegador y sirve para mezclar varias fuentes en directo: una persona transmitiendo desde la calle con el móvil, una cámara fija, una captura de pantalla, una invitada remota.

  • Conmutación de fuentes: todas las fuentes se ven a la vez en una cuadrícula; se elige qué sale en antena y qué queda preparado, y el cambio puede ser un corte seco o una transición. El audio se mezcla por separado: se puede llevar el sonido de una fuente con la imagen de otra.
  • Rótulos: nombres y cargos, rótulos en movimiento, logotipo y reloj se editan en directo sin parar la emisión.
  • Director automático: se fijan prioridades y el programa conmuta solo: si una fuente se cae, entra la siguiente; si no queda ninguna, entra una imagen de respaldo o la lista programada, de modo que el canal no se queda negro.
  • Salida: el programa sale al canal de vídeo del colectivo (PeerTube), y cuando nadie está en directo el canal sigue emitiendo la lista programada.
  • Transcodificación distribuida: convertir vídeo a todos los formatos es lo más caro de todo el proceso. Los portátiles y las tarjetas gráficas del propio colectivo se unen como nodos de trabajo por una red privada, y se unen más cuando hay más carga. No hace falta un centro de datos: el trabajo lo hacen las máquinas del propio colectivo.

06Decisiones del colectivo

Nada sale sin el visto bueno del colectivo. Esa es la regla estructural, y no es una costumbre: es una puerta que está en el camino de toda publicación.

  • Puertas de aprobación: cada borrador necesita las aprobaciones que el colectivo haya fijado. Si el texto se toca después de enviado, las aprobaciones anteriores dejan de valer y se empieza de nuevo, porque lo que se aprueba es una versión concreta, no «más o menos eso». Con umbral de dos o más, nadie aprueba su propio texto.
  • Votaciones y encuestas: se puede abrir una votación en el propio chat —«¿publicamos esto?»— con las reglas fijadas al abrirla: cuántos sí hacen falta, entre quiénes, con qué plazo, con veto o sin él. El recuento va en vivo y las reglas no cambian a mitad de la votación. Las papeletas que no cuentan se guardan pero no se cuentan; un veto tumba la votación.
  • Registro verificable: cada decisión —quién aprobó qué, cuándo y sobre qué texto— queda en un registro encadenado en el que cualquier alteración posterior se nota. No es una promesa de transparencia: es una propiedad del registro.
  • Lo que sale es lo que se aprobó: el sistema publica exactamente la versión que recibió las aprobaciones, no una versión posterior.

07Subcolectivos y difusión hacia arriba

Un colectivo puede tener subcolectivos: la comisión de prensa, el equipo de streaming, el grupo de barrio. Cada uno tiene su carpeta, sus salas y sus propias reglas de publicación, y ninguno publica en nombre del colectivo entero por su cuenta.

La difusión va hacia arriba. Un subcolectivo entrega una pieza a la cola del colectivo padre; quien la recibe ve de dónde viene, y la publican las personas que aprueban en el padre. Es la misma puerta de aprobación de siempre, con la etiqueta de origen a la vista.

Los árboles se componen: un subcolectivo puede tener a su vez subcolectivos y entregar hacia arriba lo suyo y también lo que le llegó de abajo. Quien entrega no pierde la autoría: la pieza llega con su origen puesto.

08Trabajar sin colectivo

No hace falta un colectivo para tener cuenta. Una cuenta sin colectivo tiene su propio espacio de archivos —el mismo almacenamiento que usan los colectivos— y acceso al vídeo: subir, gestionar y emitir en un canal propio.

Es un punto de partida, no un destino: puedes entrar más adelante en un colectivo con una invitación, o crear el tuyo cuando lo tengas claro. Mientras tanto, lo que publicas y lo que decides lo firmas tú: las puertas de aprobación están explicadas más arriba, y con una sola persona el umbral se ajusta a esa realidad.

Si te invitan a un colectivo, su sala de acogida trae este manual y el bot guía; si lo creas tú, las salas se crean solas y quedas como fundador.

09Modelo de seguridad

  • Cifrado de extremo a extremo por defecto en producción: cada sala cerrada se crea ya cifrada; no existe una versión sin cifrar de su contenido en el servidor.
  • Cuentas solo con invitación: el registro está cerrado por token. Quien participa desde fuera lo hace federado, desde su propio servidor, y nunca recibe credenciales nuestras.
  • Política de contribuciones, dicha al entrar: la regla por defecto se dice sin rodeos — borrar tu cuenta no borra tus contribuciones. Lo que ya entregaste a un colectivo se queda en su biblioteca, con tu autoría, bajo las reglas de retención de ese colectivo. Cada colectivo puede fijar una política distinta (retirar la autoría al cabo de un tiempo, quitar lo que se pida) y esa política se muestra al unirse y en los ajustes.
  • Borradones: una redacción en Matrix se respeta en el índice y en los enlaces derivados, y el archivo que llegó con ese mensaje deja de servirse desde la biblioteca; si ese mismo archivo sostiene otro registro, no se borra por debajo. El material de una sala cerrada vive en los clientes de quienes son miembros. El contenido de una sala abierta era público por definición y se archiva como público.
  • Si el servidor se incauta, lo que se lleva de las salas cerradas es texto cifrado sin claves de lectura.

10Cómo pedir ayuda

Tu sala de acogida es el primer sitio: ahí está este manual en español y en inglés, y el bot guía responde con lo básico.

Si tu enlace de invitación caducó o se agotó, pide uno nuevo a quien lo creó; la caducidad es una medida de seguridad, no un fallo. Si algo urgente pasa en una sala cerrada, escribe en la sala: quien administra el colectivo ve los avisos.

Para lo demás —la política de contribuciones de tu colectivo, sus umbrales de aprobación, sus carpetas— mira los ajustes del colectivo: lo que está ahí es lo que se aplica.